sábado, 15 de septiembre de 2007

Ambivalencia.

Que lindo que me llama, se preocupa por mi. Que pesado, me llama a cada rato. Que lindo le gusta acariciarme. Que pegote, todo el día encima. Y así se podría seguir hasta el infinito.  Qué se hace en estos casos?

3 comentarios:

peregrina dijo...

se disfruta...se disfruta y se disfruta!!!
Qué suerte tenés!

Anónimo dijo...

kc zafiro
te ví en el foro,vi lo del blog y me mandé,lo recorrí bastante,y leo esto ...tal vez lo mejor sea lo que te dice Peregrina,disfrutalo mientras puedas,pero ojo...que no se te haga costumbre...jeje

cariños
henry :)

Mariela dijo...

Igual les informo que 2 semanas despues ya se me pasó todo. Saludos.